martes, 29 de enero de 2008

Ghana manda fuera a Marruecos


Es cierto, aunque más de uno lo niegue. Es como ese secreto de familia que todo el mundo esconde en un baúl, pero que estalla con incontenible virulencia durante la cena de Nochevieja. Además, debe ser políticamente incorrecto decir que los subsaharianos le tienen tirria a Marruecos. Hay varias cuentas pendientes entre Norte y Sur.
Lo cierto es que más de un currito subsahariano, de esos que se cuecen bajo las lonas de los invernaderos de Dos Hermanas o en algún tajo en Alcalá de Henares, se resarciría ayer de alguna oscura afrenta, a cargo de algún gendarme marroquí del otro lado de la famosa valla de Ceuta, cuando Ghana certificó la defunción de los Leones del Atlas en la presente Copa de África.
Fue Essien, el ídolo por excelencia de la afición local, quien abrió la fiesta antes de la media hora de partido. Pero la guinda la puso Muntari, el hijo de la calle, el hombre que salió de las entrañas de los campos de tierra de Kwakodi Park para entrar en la leyenda de los Blacks Stars. Cuando marcó el segundo gol de Ghana, el que sentenció a Marruecos, el estadio se convirtió en una fiesta de cánticos, bailes y olas. Las ovaciones seguían a cada toque y cada penetración. Marruecos estaba entregado y Ghana quería, por fin, enamorar a una afición que ha estado esperando pacientemente que llegara el buen juego, el de toque, ese que ha convertido a Ghana en el pequeño Brasil de África. Al final, el kenkey, plato tradicional de Ghana, se impuso al cous-cous marroquí.


Sorpresa


Esta derrota, unida al empate de Guinea con Namibia, ha hecho que Marruecos se vaya del torneo a las primeras de cambio. La de Henri Michel era la única selección que se clasificó para la presente Copa de África sin perder ni uno solo de sus partidos. Por eso se han convertido en la gran decepción.
Aunque a punto estuvieron de clasificarse. De manera indirecta. Si Namibia hubiera ganado a Guinea marroquíes y guineanos hubieran empatado a puntos y la clasificación hubiera sido para los magrebíes por la mejor diferencia de goles. Namibia empató el partido en el minuto 82 (Youla había adelantado a Guinea 20 minutos antes) y a punto estuvo de darle la vuelta al marcador. Guinea estaba desfondada y sufrió lo indecible para mantener el empate a uno en el marcador. El dominio namibio fue total, pero la falta de calidad de sus delanteros hizo que Camara, portero guineano, no tuviera que actuar en demasía para evitar un segundo gol.


Nigeria teme un pacto entre Mali y Costa de Marfil


El que a priori iba a ser el mejor partido de toda la fase de grupos, Costa de Marfil-Mali, puede quedar en un simulacro. Los marfileños ya están clasificados y a la selección de Diarra le vale el empate para asegurarse la clasificación, por lo que la duda de un pacto de no agresión planea sobre el partido. Pese a esto, marfileños y malienses saldrán con todas sus estrellas: Drogba, Keita, Diarra, Kanouté...
Nigeria puede ser el gran perjudicado. Los de Berti Vogts tienen que ganar a Benín y esperar a que Costa de Marfil gane a Mali para no caer eliminados en la primera fase.

No hay comentarios: