
Dos de los mejores jugadores franceses de todos los tiempos frente a frente combatiendo con su mejor fútbol y luchando por lograr la vitola de campeón. Vosotros decidiréis al ganador de la guerra así que aquí os dejo un buen listado de razones para que os decantéis por uno u otro. ¡Se abre la veda!
Michel Platini, nacido el 21 de junio de 1955 en Joeuf, debutó profesionalmente a los 17 años en las filas Nancy convirtiéndose, poco después de su estreno, en una celebridad.
Su profesionalidad y su espíritu de sacrificio combinados con su capacidad de liderazgo y su habilidad para lanzar faltas hicieron de él una auténtica estrella (se adjudicó en las temporadas 1976 y 1977 el premio al mejor futbolista francés del año otorgado por France Football), propiciando su salto al Saint-Étienne.
Fue allí donde Platini logró su primera liga (consiguió una con el Nantes pero en la segunda división francesa) en 1981, justo un año antes de aterrizar en el club que le ensalzaría, de manera definitiva, al estrellato: la Juventus de Turín.
Sería en el club italiano en el que el centrocampista francés lograra sus mejores cotas y fuera bautizado como un 'nueve y medio', es decir, un delantero camuflado desde la línea de tres cuartos.
Campeón de una Recopa de Europa y de una Supercopa de Europa, en 1984, y de una Copa de Europa y una Copa Intercontinental, en 1985, Platini gobernó en el Olimpo del fútbol combinando sus triunfos como bianconero con los obtenidos con una escuadra francesa con la que logró una Eurocopa en 1984 y con la que se alzó como máximo goleador de la selección gala gracias a sus 41 goles, récord que fue superado, hace unos meses, por Thierry Henry.
Cuando a los 32 años decidió colgar las botas, el fútbol francés se vistió de un luto que mantuvo hasta la aparición de su heredero: Zinedine Zidane.
Nacido el 23 de junio de 1972 en Marsella, Zizou se apresuró a quitarse, desde sus inicios en el mundo del fútbol (en el que empezó como profesional también, curiosamente, a los 17 años) la vitola de sucesor de Platini. Alegando, como muestra de su humildad, que no estaba a la altura del astro francés, Zidane empezó su andadura por el deporte rey en el Cannes dando, posteriormente, el salto al Girondins de Burdeos, club en el que se dio a conocer a Europa propiciando que la Juventus se fijara en él.
Corría el año 1996 y, de nuevo, el destino se encargaba de unir las trayectorias de las dos leyendas del fútbol francés. En la Juve, como sucediera con Platini, Zidane encandiló al mundo con su potencia física, su excepcional técnica, su visión de juego y su durísimo lanzamiento de falta.
En el club bianconero, Zidane se hizo con la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa, en el 1996, con dos ligas (1997-98) y la Intetoto, en el 98. Sin embargo, no logró su máximo objetivo: la Liga de Campeones.
Fue éste el motivo que le hizo partir rumbo al Real Madrid dónde se convirtió en el jugador más caro de la historia, después de que el club madridista desembolsara 75 millones de euros por él.
En 2002, Zizou veía cumplido el cometido de alzarse con la Copa de Europa, golazo suyo incluido. La Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, también en 2002, y la Liga de 2003 acabaron de completar los títulos obtenidos como madridista por el francés que, igual que sucediera con Platini, también alternó su éxitos en sus respectivos clubes con los obtenidos con la escuadra gala, con la que logró alzarse como campeón del Mundial del 98 y de la Eurocopa de 2000.
Su última actuación con la elástica de la selección francesa fue en el Mundial de Alemania, dónde Francia quedó como subcampeona y Zidane marcado por su cabezazo a Materazzi, única nota negativa de toda su carrera.
Dado que ya no tengo palabras y que, evidentemente, soy incapaz de mojarme para escoger a ninguno de los dos, os dejo a vosotros con el marrón. ¿Con quién os quedáis con Platini o con Zidane?
Michel Platini, nacido el 21 de junio de 1955 en Joeuf, debutó profesionalmente a los 17 años en las filas Nancy convirtiéndose, poco después de su estreno, en una celebridad.
Su profesionalidad y su espíritu de sacrificio combinados con su capacidad de liderazgo y su habilidad para lanzar faltas hicieron de él una auténtica estrella (se adjudicó en las temporadas 1976 y 1977 el premio al mejor futbolista francés del año otorgado por France Football), propiciando su salto al Saint-Étienne.
Fue allí donde Platini logró su primera liga (consiguió una con el Nantes pero en la segunda división francesa) en 1981, justo un año antes de aterrizar en el club que le ensalzaría, de manera definitiva, al estrellato: la Juventus de Turín.
Sería en el club italiano en el que el centrocampista francés lograra sus mejores cotas y fuera bautizado como un 'nueve y medio', es decir, un delantero camuflado desde la línea de tres cuartos.
Campeón de una Recopa de Europa y de una Supercopa de Europa, en 1984, y de una Copa de Europa y una Copa Intercontinental, en 1985, Platini gobernó en el Olimpo del fútbol combinando sus triunfos como bianconero con los obtenidos con una escuadra francesa con la que logró una Eurocopa en 1984 y con la que se alzó como máximo goleador de la selección gala gracias a sus 41 goles, récord que fue superado, hace unos meses, por Thierry Henry.
Cuando a los 32 años decidió colgar las botas, el fútbol francés se vistió de un luto que mantuvo hasta la aparición de su heredero: Zinedine Zidane.
Nacido el 23 de junio de 1972 en Marsella, Zizou se apresuró a quitarse, desde sus inicios en el mundo del fútbol (en el que empezó como profesional también, curiosamente, a los 17 años) la vitola de sucesor de Platini. Alegando, como muestra de su humildad, que no estaba a la altura del astro francés, Zidane empezó su andadura por el deporte rey en el Cannes dando, posteriormente, el salto al Girondins de Burdeos, club en el que se dio a conocer a Europa propiciando que la Juventus se fijara en él.
Corría el año 1996 y, de nuevo, el destino se encargaba de unir las trayectorias de las dos leyendas del fútbol francés. En la Juve, como sucediera con Platini, Zidane encandiló al mundo con su potencia física, su excepcional técnica, su visión de juego y su durísimo lanzamiento de falta.
En el club bianconero, Zidane se hizo con la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa, en el 1996, con dos ligas (1997-98) y la Intetoto, en el 98. Sin embargo, no logró su máximo objetivo: la Liga de Campeones.
Fue éste el motivo que le hizo partir rumbo al Real Madrid dónde se convirtió en el jugador más caro de la historia, después de que el club madridista desembolsara 75 millones de euros por él.
En 2002, Zizou veía cumplido el cometido de alzarse con la Copa de Europa, golazo suyo incluido. La Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, también en 2002, y la Liga de 2003 acabaron de completar los títulos obtenidos como madridista por el francés que, igual que sucediera con Platini, también alternó su éxitos en sus respectivos clubes con los obtenidos con la escuadra gala, con la que logró alzarse como campeón del Mundial del 98 y de la Eurocopa de 2000.
Su última actuación con la elástica de la selección francesa fue en el Mundial de Alemania, dónde Francia quedó como subcampeona y Zidane marcado por su cabezazo a Materazzi, única nota negativa de toda su carrera.
Dado que ya no tengo palabras y que, evidentemente, soy incapaz de mojarme para escoger a ninguno de los dos, os dejo a vosotros con el marrón. ¿Con quién os quedáis con Platini o con Zidane?

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