
Ronaldinho vuelve hoy a trabajar con el primer equipo. Después de casi un mes apartado del día a día (28 jornadas para ser exactos) el futbolista brasileño recibió ayer por la tarde el alta médica y ya se puede poner a las órdenes del técnico holandés. Así las cosas hoy se entrenará en doble sesión -matinal y vespertina- para poder preparar con plenas garantías el trascendental partido de cuartos de final de la Copa del Rey contra el Villarreal del próximo jueves en el Camp Nou. Un duelo en el que podría entrar en la lista de convocados si nos atenemos a la celeridad con la que ha recibido el alta médica que estaba previsto que se anunciara mañana. Las molestias que arrastraba en el tendón rotuliano a finales del 2007 y su baja forma física parece ser que han quedado en el olvido y todo indica que el equipo de Frank Rijkaard tendrá un refuerzo muy importante de cara a la ingente cantidad de partidos que se avecinan en las próximas semanas. El cuerpo médico del primer equipo no ha visto necesario alargar más su proceso de recuperación porque Ronaldinho ya se siente bien y listo para reencontrarse a sí mismo. Entre otras cosas porque el futbolista ya está a punto y después de ver su positiva evolución en el partidillo que ayer disputó contra un combinado de jugadores del filial se decidió hacer público un comunicado en el que, en una escueta frase, se podía leer que “el jugador ha recibido esta tarde el alta médica”. Ni más, ni menos. Ronaldinho tomó parte en un partidillo que el cuerpo técnico organizó ayer por la tarde en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí. En el equipo de los ‘titulares’ se encontraban el meta Pinto, Oleguer, Abidal, Edmílson, Gudjohnsen y Ronaldinho ayudados por los centrales Mario y Mauri del juvenil A, Rueda del Barça B y Yepes también del juvenil A. El otro equipo contó con una selección de jugadores del filial y de las categorías inferiores que estaba formado en su inicio por Planche, Fali, Dani, Alex, Eneko, Fontás, Dimas, Toribio, Urbano, Víctor Vázquez y Rubén. El partidillo despertó una grandísima expectación entre la cúpula del club y los medios de comunicación. Tan sólo faltaban el presidente Joan Laporta y el vicepresidente deportivo Marc Ingla porque toda la plana mayor de la entidad azulgrana acudió a la Ciutat Esportiva para seguir de cerca las evoluciones del brasileño del que se espera mucho. Entre los asistentes se pudo ver al secretario técnico Txiki Begiristain, al técnico del primer equipo Frank Rijkaard, a su ayudante Eusebio Sacristán, al entrenador del filial Pep Guardiola, al delegado del equipo Carles Naval, al doctor Ricard Pruna, el recuperador Juanjo Brau, que no se ha separado ni un instante del jugador en este último mes y al preparador físico Paco Seirulo. Un despliegue sin precedentes para ver cómo se encontraba Ronaldinho tras su parón obligado por lesión. El partidilloo que cumplimentó el brasileño no fue para tirar cohetes pero también es cierto que no era la final de la Champions y que había que ir con prudencia para no precipitarse innecesariamente. A Ronnie se le vio con ritmo que ya es importante. El equipo formado en su mayoría por titulares se impuso por 4-1 al de los jóvenes con dos goles de Guerra, uno de Gudjohnsen y uno de Rueda mientras que por el otro bando Urbano batió a Pinto de penalty aunque el guardameta gaditano cuajó una buena actuación y evitó que algún tanto más subiera al marcador. Ronaldinho estuvo muy participativo y tuvo peso destacado en los dos primeros goles que fueron similares. El brasileño hizo sendos cambios de juego hacia Eric Abidal que se encargó de centrar dos balones precisos que Guerra remató al fondo de la portería. Giovani Dos Santos hizo acto de presencia en la Ciutat Esportiva pero sólo trabajó los ejercicios de calentamiento y no participó en el partidillo.El equipo se concentraraNo cabe duda que el partido de pasado mañana en el Camp Nou contra el Villarreal es mucho más importante de lo que podría parecer a primera vista. Es el ser o no ser en un torneo que es de obligada consecución para los barcelonistas. Es por ello que el técnico ha tenido a bien diseñar una semana muy intensa sin dar apenas tregua a sus jugadores. Aunque el grueso del equipo tuvo ayer fiesta hoy volverá al trabajo en dos sesiones programadas para las once de la mañana y las seis de la tarde en el Mini. Mañana miércoles el equipo se entrenará a puerta cerrada a partir de las siete de la tarde en el Camp Nou y posteriormente quedará concentrado hasta la hora del partido en el hotel habitual. Un sistema que Frank Rijkaard ya ha utilizado en diversos partidos de esta temporada en los que era importante mantener una total concentración. Caer en la Copa del Rey sería gravísimo y el jefe del banquillo azulgrana no quiere sorpresas desagradables cuando el mes de enero todavía no se ha acabado. Con la Liga un poco más lejos habrá que focalizar todos los esfuerzos en la Copa del Rey y en la Champions.

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